Reservas de plata de EE.UU.: de 6.000 millones de onzas en los 50 a prácticamente cero hoy

En la década de 1950, Estados Unidos poseía aproximadamente 6.000 millones de onzas troy de plata —más del 80% de toda la plata acuñada en el mundo. Hoy, esas reservas prácticamente no existen.

Como operador que ha estudiado la historia monetaria, me resulta sobrecogedor este colapso de las reservas estratégicas de un país que fue el mayor productor y acumulator de plata del planeta.

La era dorada: hasta 1950

Después de la Guerra Civil y durante las décadas posteriores, EE.UU. acumuló plata masivamente por varias razones:

  1. Moneda en circulación: los dólares de plata (Silver Dollars) y los certificados de plata circulaban abundantemente
  2. Producción minera: Nevada (Comstock Lode), Colorado, Idaho y otros estados eran enormes productores
  3. Acuñación: la Casa de Moneda de EE.UU. acuñaba miles de millones de onzas en monedas
  4. Reservas estratégicas: el gobierno mantenía stocks para garantizar la convertibleibilidad del dólar

En 1940, las reservas del Tesoro estadounidense alcanzaron su máximo histórico: ~6.000 millones de onzas. Para ponerlo en perspectiva, eso equivale a casi 190.000 toneladas de plata —más que todas las reservas oficiales de oro del mundo combinadas.

El comienzo del declive: 1950-1965

El fin comenzó con cambios legislativos y monetarios:

Cada paso liberaba miles de millones de onzas del sistema monetario y las ponía a la venta.

El gran desmantelamiento: 1970-1980

Los momentos más decisivos llegaron en los años 70:

La venta de Fort Knox (1970s)

El Tesoro comenzó a vender plata de sus reservas para cubrir déficits presupuestarios. Se estima que se vendieron más de 2.000 millones de onzas durante esta década.

El derroche de la moneda (1970)

La Ley de la Moneda de 1970 autorizó la venta de reservas de plata del Tesoro. Miles de millones de onzas de monedas de plata fueron "derretidas" (fundidas) y vendidas en el mercado, inundándolo y hundiendo el precio.

El final de la convertibilidad (1971)

Cuando Nixon cerró la convertibilidad del dólar en oro, la plata perdió también su último anclaje institucional. El precio, que había estado fijado en $1.29/oz desde 1934, flotó libre y posteriormente cayó.

Las reservas actuales

Hoy, las reservas oficiales de plata de EE.UU. se estiman en menos de 20 millones de onzas —una fracción ínfima de lo que fueron. La mayor parte del resto se encuentra en:

Qué nos enseña esta historia

  1. Las reservas estratégicas se disuelven con facilidad: cuando el precio es bajo, nadie ve el valor de mantener stocks
  2. La moneda fiat elimina la necesidad de metales: una vez que el dinero dejó de ser convertible, la plata se volvió "innecesaria"
  3. La oferta inundada decajó el precio: las ventas masivas del Tesoro estadounidense fueron uno de los factores que mantuvieron la plata barata durante décadas
  4. El pasado nos recuerda lo que podemos recuperar: si EE.UU. volvió a acuñar plata, las reservas podrían reconstruirse

La lección para el inversor

La historia de las reservas de plata de EE.UU. es un recordatorio de que el valor estratégico de un metal no depende de su uso monetario actual, sino de sus propiedades físicas y económicas intrínsecas.

Cuando el gobierno americano decidió que la plata ya no era necesaria, la vendió a precios bajos. Hoy, con la plata cotizando por encima de $80/oz y la demanda industrial creciendo, muchos se preguntan si esa decisión fue acertada.

Para el inversor, la lección es clara: los gobiernos pueden desinvertir en metales preciosos, pero la naturaleza del metal no cambia. La plata seguirá siendo útil, escasa y demandada. Quien la tenga en sus manos, tendrá un activo que los gobiernos ya no quieren.


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