Monedas falsas: las copias más habituales y 5 chequeos rápidos

El mercado de metales preciosos es transparente en precios, pero opaco en autenticidad cuando compras por canales no controlados. Cada semana veo clientes que traen monedas que les han vendido como "originales" y que resultan ser copias. Voy a enseñarte a detectarlas.

Las monedas más falsificadas

Krugerrand (Sudáfrica)

Es la moneda de oro más falsificada del mundo. Razones:

Las copias más habituales:

American Eagle (EE.UU.)

La segunda más falsificada. Los fraudes típicos:

Britannia (Reino Unido)

Copias frecuentes de las ediciones recientes:

Maple Leaf (Canadá)

Menos falsificada que las anteriores, pero no immune:

Filarmónica de Viena

Relativamente nueva (desde 2008), pero ya tiene copias:

Los 5 chequeos rápidos

1. Peso

El chequeo más importante y más sencillo. Cada moneda tiene un peso exacto:

Si una moneda no pesa exactamente lo que debería, desconfía. Usa una báscula de precisión (al menos 0,01 g de exactitud).

2. Diámetro

Mide el diámetro con un calibre. Las medidas estándar son:

Una diferencia de más de 0,5 mm es sospechosa.

3. Sonido

Golpea suavemente la moneda contra otra similar o contra un cristal. Una moneda auténtica de oro emite un sonido largo y resonante (un " ting" que se extiende). Una moneda chapada o de aleación baja suena más corto y seco.

4. Imán

El oro y la plata son no magnéticos. Pasa un imán fuerte cerca de la moneda. Si se pega, es falsa. Algunas aleaciones fraudulentas contienen níquel o acero.

5. Inspección visual

Qué hacer si sospechas

  1. No intentes "comprobarlo" más — cada manipulación puedeDaar la moneda.
  2. Llévala a un profesional — nosotros tenemos equipos de prueba (ácido, densidad, XRF) que pueden determinar la autenticidad con certeza.
  3. No la compres si estás en una feria o mercado informal. Arriesgas mucho por poco beneficio.
  4. Denuncia si crees que has sido víctima de una estafa.

La verdad que nadie dice

El 90% de las falsificaciones que vemos llegan de:

El mercado regulado (dealeres con reputación, casas de subasta reconocidas, tiendas especializadas) tiene tasas de falsificación muy bajas. No es que sea perfecto, pero es mucho más seguro que el mercado informal.


Lo barato sale caro. Siempre.