Las 100 pesetas de plata y la numismática española que sí tiene mercado
Cuando digo que el oro es mi pan de cada día, no quiero restar importancia a la plata ni a la numismática española. De hecho, en Troy también recompro monedas de plata y piezas históricas, y hay un segmento del mercado que funciona muy bien: las 100 pesetas de plata, los duros de Alfonso XIII y las 5 pesetas. Te explico por qué tienen mercado real, no teoría de gabinete.
Las 100 pesetas de plata: el caballo de batalla
La moneda de 100 pesetas de plata fue acuñada en España entre 1869 y 1931, con distintos anodos y diseños según el reinado. Contiene 25 g de plata fina (ley 900‰ en la mayoría de emisiones). Con el precio de la plata en torno a los 35-40 €/kg, el melt de una 100 pesetas ronda los 0,90 € —casi nada—. Pero su valor como pieza numismática puede ser muy superior.
Emisiones clave
- 1869-1870 (Primera República / Amadeo I): anverso con la leyenda "República Española". Son escasas y buscan mucho coleccionismo.
- 1870-1873 (Amadeo I): diseños variados, algunas fechas muy buscadas.
- 1875-1886 (Alfonso XII): el famoso "duro" con la efigie del rey, muy común pero con variantes de año que marcan diferencia.
- 1886-1931 (Alfonso XIII): la serie más larga y numerosa. Algunas fechas son muy corrientes (1903, 1915), otras son relativamente escasas (1895, 1920).
Los duros de Alfonso XIII: la joya del coleccionista
El duro (5 pesetas) de Alfonso XIII es una de las monedas españolas más conocidas y comerciadas. Acuñado desde 1886 hasta 1931, tiene un peso de 25 g y ley 900‰ (22,5 g de plata fina).
Pero el verdadero tesoro numismático está en los duros de oro de Alfonso XIII, acuñados en denominaciones de 25, 50 y 100 pesetas de oro. Los de 100 pesetas oro contienen 32,258 g de oro fino (ley 900‰), lo que los hace extremadamente atractivos: un valor de melt de más de 4.000 € en condiciones actuales, con un premium numismático que puede duplicarlo en grados altos.
Las 5 pesetas: el pequeño gran activo
La moneda de 5 pesetas de plata es más pequeña (5 g de plata fina, ley 900‰), pero su valor numismático puede superar con creces su contenido metálico. Las emisiones de Alfonso XIII en 5 pesetas son numerosas, pero algunas fechas y ceca (Madrid, Sevilla, Barcelona) son más escasas que otras.
Por grados: de RC a FDC
El grado de conservación es lo que separa una moneda de 2 € de una de 200 €. La escala española más aceptada es:
- RC (Realmente Cirulada): desgaste visible, marcas, pérdida de detalle. Valor cercano al melt.
- MB (Moderadamente Bien): desgaste moderado, detalles legibles. Pequeño premium sobre melt.
- CMF (Casi Mejor/Fleur de Coin): casi sin desgaste, brillo parcial. Premium notable.
- FDC (Fleur de Coin): perfección, brillo original. Premium significativo, especialmente en ouro.
Para las 100 pesetas de plata, un ejemplar FDC puede valer 15-30 € o más, dependiendo de la fecha y ceca. Un RC apenas supera los 3-5 €.
Cuándo la moneda vale más como pieza que como metal
La regla práctica es sencilla: si el valor numismático supera el 300% del melt, la moneda vale más como pieza. En el caso de las 100 pesetas de plata, el melt es tan bajo (~0,90 €) que prácticamente cualquier ejemplar en grado MB o superior vale más como pieza. En el caso de los duros de oro de Alfonso XIII, el melt ya es alto (~4.000 €), pero un ejemplar FDC puede superar los 6.000 € fácilmente.
Mi experiencia en Troy
Recompro monedas de plata y oro españolas todos los días. Las 100 pesetas de plata son un flujo constante: clients que encuentran monedas en cajones y quieren saber cuánto valen. Las respuestas van desde 2 € (RC, plata sola) hasta 50 € o más (FDC, fecha escasa). Los duros de oro de Alfonso XIII son la joya que más llama la atención, tanto por su valor como por su historia.
Si tienes monedas españolas en casa, no las tires. Pueden valer mucho más de lo que crees, especialmente si están en buen estado.